Los nuevos formatos de microblogging han creado toda una nueva disciplina en cuanto a la redacción de contenidos. Inspirados en los tradicionales mensajes de texto por celular, constituyen un verdadero desafío para quienes hemos crecido rodeados de otros medios de comunicación, los “tradicionales”. Todos recordamos el ritual de leer el diario, sin apuros, disfrutando cada sección, cada noticia, hasta cada publicidad. De alguna forma inexplicable nuestros bolsillos y carteras pasaron a contener un aparatito que, por momentos, parecería creado para controlar nuestras vidas: el celular. Y de a poco, los textos se fueron acortando, y las cartas de amor pasaron a algo así como “KMO TAS? TKM”
La conveniencia hizo que los mensajes de texto se apropiaran de la lengua, y así, muy pronto todos nos convertimos en hábiles redactores de mensajes de texto. El vector se hizo indispensable en nuestras vidas, y de pronto no pudimos ni siquiera ir a hacer las compras sin preguntar “Llevo leche entera o descremada?”, treinta y un caracteres que nos proveerían una respuesta adecuada para un momento de angustia existencial. Seguir leyendo…




