• Viajes 28.01.2014

    Cabo de Hornos es un territorio con gran encanto para todas aquellas familias que quieran pasar unos días de tranquilidad fuera de su lugar de residencia habitual. Se trata de una zona en la que se garantiza la diversión para todos los miembros de la familiay que dispone de lugares y atractivos que no es posible encontrar en ningún otro lugar.

    Descubierto por los europeos apenas unos cuatro siglo atrás, Cabo de Hornos transmite aún hoy en día una sensación de inmensidad e inmersión en la naturaleza, una sensación en buena parte derivada de su situación privilegiada entre dos grandes océanos.

    Gran parte de los lugares del cabo recibieron sus nombres actuales a manos del comerciante y de los marineros Isaac Le Maire, Guillermo Cornelio y Juan Schouten, respectivamente, quienes fueron los primeros en pisar lo que todavía hoy conserva el nombre de puerto de Höorn.

    Este puerto supuso la apertura de una nueva ruta de conexión entre el océano Atlántico y el océano Pacífico, y a lo largo de los años se ha mantenido como el principal espacio de llegada y salida de los barcos comerciales que transportaban productos destinados a todo el territorio.

    Más de ochocientos barcos se han extraviado en el cabo de Hornos, dada la peligrosidad de las corrientes que por él circulan. Igualmente, el tiempo que los barcos que han sobrevivido han tardado en atravesarlo varía notablemente en función de la época y del tipo de embarcación, de manera que esta cifra abarca desde los 94 días que tardó una tripulación en el año 1905 hasta las apenas 5 jornadas que tardó otra tripulación distinta en el año 1938.

    Debido al escaso índice de éxito en la travesía del Cabo de Hornos, en 1937 se creó desde Francia la Asociación internacional Cap Horniers. Estaba formada por marineros experimentados y hoy en día todavía existe bajo el nombre y la insignia de la Amicale Internationale.

    Más recientemente, concretamente a finales del año 1992, el territorio fue honrado con la construcción del Monumento Cabo de Hornos a manos de la Cofradía de los Capitanes del Cabo de Hornos. Con él se recuerda a todos los marineros y comerciantes fallecidos y es perfectamente visible desde la ruta que llevan a cabo los cruceros Australis, puesto que presenta hasta siete metros de altura elaborados a partir de cinco enormes placas de acero. Su diseño es obra del artista chileno José Balcells Eyquem.

     

    bfmedia @ Tuesday, 28 de January de 2014

  • Leave a Comment

    Please note: Comment moderation is enabled and may delay your comment. There is no need to resubmit your comment.