• Una de las cátedras que algunos centros de estudios y firmas laborales brindan es el manejo del tiempo. Las(os) empleadas(os) y los(as) estudiantes que practican constantemente esta enseñanza, descubren una enorme diferencia entre su antigua manera de vivir el día a día. Caso contrario es de quienes desisten o desatienden estas recomendaciones, pero no es el momento para juzgar actitudes: tan sólo es necesario comprender, a veces incluso con cierto fastidio de nuestra parte, de que el tiempo que se ha perdido es algo que no se recupera. Pero esto no debe alejarnos del propósito de mejorar la forma en que organizamos nuestras distintas actividades.

    ´Tarde tiempo en comprender cómo se manejaba el tiempo, valga la redundancia’, dice Chandra, una muchacha que gusta de colaborar en la junta de acción comunal de su barrio y que busca empleo hace un mes. ‘Incluso en la situación laboral en la que me encuentro, he descubierto que si manejo el tiempo de forma productiva esto me ayudará cuando logre conseguir un trabajo´. La afirmación de Chandra tiene mucho valor: cuando sabemos manejar cada minuto del tiempo que tenemos, es seguro de que esta práctica redundará en unos enormes beneficios a mediano o largo plazo que tal vez ni alcanzábamos a imaginarnos. Seguir leyendo…